Otra visión del mundo

El Día Internacional de la Mujer, por fortuna, es considerado cada vez más como un día que celebra los logros sociales, culturales y políticos, más que de festejo de la feminidad de rosas y tacones


Por Gabriela Casas
Crónica Norte

MONTREAL, 6 marzo 2021.— Cada 8 de marzo las calles son escenario de muestras de solidaridad, denuncia y acción de apoyo a las luchas del feminismo por todo el planeta.  El Día Internacional de la Mujer, por fortuna, es considerado cada vez más como un día que celebra los logros sociales, económicos, culturales y políticos de las mujeres más que de festejo de la feminidad de rosas, tacones, maternidades y estereotipos preconcebidos.

El #8M también marca un llamado a la acción para presionar a acelerar la igualdad y seguridad REAL de las mujeres.  Los últimos años las luchas feministas han tomado las calles y las manifestaciones han sido multitudinarias, justo las del 2020 fueron las últimas manifestaciones masivas antes de ser declarada la pandemia que originó el coronavirus. 

La ONU Mujeres anunció el 15 de diciembre de 2020 que la temática oficial para el #8M 2021 es “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”.

Lamentablemente este año el cuerpo a cuerpo se hace complicado por la necesaria distancia física para combatir la pandemia.   Las causas feministas siguen demandando atención y acción por todas partes durante casi un año de pandemia, de hecho, se han realizado diferentes manifestaciones feministas. Sin embargo, hay un creciente debate internacional sobre si este 8 de marzo se debe o no conmemorar con manifestaciones en el exterior. 

El movimiento feminista, por supuesto, no callará ni se inmovilizará ni debe hacerlo ante ninguna circunstancia y, aunque en algunas ciudades se organizan manifestaciones con un máximo de 500 asistentes, también se ha convocado a otras actividades de resistencia y libre expresión pro lucha feminista a través de medios digitales promoviendo diferentes opciones de manifestación y conversación en línea. La página del Día Internacional de la mujer da información de 560 eventos y señala claramente cuáles de ellos son virtuales. 

La decisión de participar en eventos públicos o en línea es personal y respetable. Si asistirás a una marcha presencial te recomendamos conocer los protocolos de seguridad del evento y las medidas sanitarias específicas de cada ciudad.  Si tu elección son las actividades en línea o personales, estas son algunas de las propuestas con las que puedes participar en esta importante conmemoración:

– Participación en movilizaciones y conversaciones en línea.

– Decoración morada en lugares públicos y de trabajo (morado, color de las reivindicaciones por la igualdad de la mujer).

– Colocar frases feministas en balcones y ventanas así como en los automóviles.

– Publicar en redes fotos o videos de ti o tu familia en casa, como si fueran a participar en una marcha tradicional

– Promover, seguir y compartir las marchas que serán transmitidas en línea.

– Usar alguna prenda morada.

– Porta o pega alguna pancarta con tu consigna favorita.

– Realiza reuniones virtuales para compartir textos, arte, ideas sobre el 8M.

  • Participa en la campaña mundial #choosethechallenge y/o #generacionigualdad.

– Genera o comparte publicaciones que promuevan romper estereotipos femeninos, hablen en favor de los derechos humanos y den ejemplos de lucha y logros del feminismo.

– Crónica Norte te convoca a enviarnos fotografías y mensajes que publicaremos en esta plataforma. 


Comunidad organiza la colecta: Cuenta Conmigo para ayudar a los afectados por huracanes de Honduras, Guatemala y Nicaragua. Este fin de semana ya salió el primer contenedor 


Gabriela Casas
Crónica Norte

MONTREAL, 21 de Noviembre, 2020.— Miembros de la comunidad latinoamericana en Montreal realizan la colecta: Cuenta Conmigo que representa un importante esfuerzo conjunto para hacer llegar ayuda humanitaria a los damnificados del huracán Eta y más recientemente de la tormenta categoría 4 Lota que dejaron afectados principalmente a los países del llamado Triángulo Norte del Istmo: Honduras, Guatemala y Nicaragua. 

Al 20 de noviembre la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas reportó 5.2 millones de personas afectadas en nueve países de las cuales 578 mil están en Honduras, 935 mil en Guatemala.

Este fin de semana, en Montreal se inició el envío del primer contenedor a Honduras con lo recaudado en la colecta de ayuda económica y de insumos de uso personal, higiene, alimentos, ropa y medicamentos. 

Los hondureños Silvia Núñez y Vinicio Solórzano, de Vindi Envíos, quienes lanzaron la convocatoria inicial, lograron conformar un equipo al que se integraron representantes religiosos, empresarios y especialistas de transportes entre otros, así como la organización House for Women’s Legal Support.

Rubén Darío Jiménez, dominicano,  uno de los organizadores de este movimiento de solidaridad de la comunidad latinoamericana en Montreal, compartió en redes sociales el  orgullo de la respuesta de la comunidad y anunció que la colecta continua para hacer llegar ayuda a más damnificados. “Unidos somos más y este primer contenedor es la muestra de lo que puede lograr una comunidad que trabaja junta” 

La organización civil planea enviar el segundo contenedor el próximo fin de semana.


Cuatro generaciones de chilenos residentes en Montreal acudieron a votar felices.  “Es para mí como un sueño que se está cumpliendo.  este es realmente un momento histórico y es un honor estar aquí participando”, dice Elga, una inmigrante con 40 de vivir en Canadá


Por Francisco Ortiz Velázquez
Crónica Norte / Communivision Canada

MONTREAL, 27 octubre 2020 (CPN News).— El pasado domingo 25 de octubre quedará grabado como uno de los días más felices e históricos de la comunidad chilena en esta ciudad. 

Se vivió una fecha memorable en la que los chilenos participaron en un plebiscito, a fin de decidir si se cambia o no la Constitución política de su país de origen. La gran mayoría de votantes en Montreal, dijeron “Sí, apruebo” al cambio, para terminar de una vez por todas con la herencia negra que dejó — en términos de una carta magna impuesta—, la sangrienta dictadura militar de 17 años del general Augusto Pinochet.

Esta parte de Montreal, Parc-Extension, una de las zonas donde residen más inmigrantes, sobre todo hindúes, paquistaníes, haitianos, latinoamericanos y griegos, de pronto se vistió de tonalidades blanquiazules y rojas, los colores del lábaro patrio chileno.

Los chilenos fueron convocados para votar en este plebiscito, que quizá cambie la historia de su nación, luego de que el gobierno de Chile se vio precisado a hacer esta consulta, tras las revueltas sociales de octubre de 2019 violentamente reprimidas por las Fuerzas Armadas. A su vez, las autoridades de Quebec autorizaron este escrutinio en Montreal, con la orden de celebrarlo bajo severas medidas de sanidad, en medio de la segunda ola de la pandemia del Covid-19, que se vive actualmente aquí.

CUATRO GENERACIONES DE CHILENOS EN MONTREAL

Fue una emotiva reunión de al menos cuatro generaciones de chilenos que han pasado parte o casi toda su vida en Canadá: 1).- los que tienen aquí más de 40 años y quienes en la década de los años 70 llegaron tras huir de la cruenta dictadura en su país; 2).- Los hijos de estos exiliados; 3).- Los nietos de esos primeros inmigrantes; 4.- Jóvenes e incluso “millenials” o los nacidos en este siglo, que acaban de llegar a Montreal y cuya existencia parece muy alejada de aquellos acontecimientos que cimbraron a toda Latinoamérica, cuando el golpe militar de 1973 en Chile. 

Pero no. Felizmente muchos de esos jóvenes de entre 18 y 22 años se encuentran politizados y conscientes de lo que les ocurrió a sus padres o abuelos cuando tuvieron que dejar su país. Y ellos también vinieron a votar.

Cientos de chilenos acudieron desde las 8 de la mañana y hasta las 8 de la noche al Complejo William-Hingston, sitio comunitario donde se enseña francés y oficios, se reparten despensas y hay biblioteca, alberca y muchos otros servicios que ofrece la ciudad de Montreal en este distrito. Estos chilenos vinieron expresamente a depositar este histórico voto, el primero al que tienen acceso los expatriados de Chile que llegaron hace más de cuatro décadas a este país.

EMOTIVOS TESTIMONIOS 

Una mujer de canas disimuladas por la tintura y de grandes zurcos en el rostro, con 42 años de vivir aquí, apenas puede caminar mientras contiene los sollozos. Acude a votar del brazo de su amiga Angélica, orgullosa de ser chilena-mexicana, pues en primera instancia se refugió en México al huir de Chile.

Ancianos de andar lento, algunos todavía con su pareja, otros ya viudos, solos o de la mano de algún nieto o acompañado de familiares y amigos, recorren las calles de Parc-Extension en medio de la temperatura de 2o centígrados, emocionados, felices, ansiosos de llegar al Complejo William-Hingston para formarse y llegar a las mesas de votación.

“Tengo 45 años aquí en Canadá —dice Patricia, septuagenaria—; vinieron muchísimos chilenos, pero los que no quieren el cambio de Constitución es porque son gente adinerada o ignorante que no les interesa o que les afecta este cambio”.

Temprano, las filas son grandes, igual que el bullicio y la alegría. Más tarde el frío y la hora disminuyen la afluencia, aunque es cuando más inmigrantes chilenos de primera generación acuden, pues se ha informado que entre las 2 y las 5 de la tarde se atenderá preferentemente a los votantes de la tercera edad. Precisamente aquellos quienes huyeron en los primeros años del régimen militar en Chile.

Elga, con más de 40 años en Canadá: “Es para mí como un sueño que se está cumpliendo. Yo había regresado a Chile en el tiempo de la dictadura y luego volví cuando salió Pinochet. Pero después de eso vi cómo todo se iba deteriorando, cómo no cumplieron las promesas y cómo la gente seguía amarrada a la Constitución de Pinochet, así que este es realmente un momento histórico y es un honor estar aquí participando”.

Las banderitas chilenas ondean y adornan la entrada al complejo. Señalan el camino hacia la fila para votar. Parecen delinear el camino rumbo a la democracia a través de este sufragio. Los gritos de los niños de origen chileno que ya nacieron aquí y que hablan en francés, suenan ajenos a lo que vivieron sus abuelos o bisabuelos hace décadas. Se mezclan con la algarabía de todos los votantes. Risas, esperanza, alegría.

UNA HERIDA QUE PERMANECE ABIERTA

Muy lejano parece, pero no, está muy cercano a los corazones y consciencia de todos los chilenos, aquella herida profunda que permanece abierta y que marcó para siempre a Chile y a toda Latinoamérica —entonces sumergida casi en su totalidad en oprobiosas dictaduras—: el 11 de septiembre de 1973, en un golpe militar presuntamente financiado y apoyado por Estados Unidos, el general Augusto Pinochet al mando del ejército asaltó el Palacio de la Moneda, recinto gubernamental, para derrocar y asesinar al entonces presidente electo democráticamente, Salvador Allende, jefe de un gobierno socialista, e imponer una dictadura.

Lo que vino después fue el horror de los asesinatos, torturas y desapariciones de miles de opositores chilenos y 17 años de un régimen sangriento que igualmente mandó encarcelar, martirizar, desaparecer y ultimar a quienes se resistían o criticaban al gobierno de Pinochet.

Luego, después de 1990 inició una post-dictadura maquillada de democracia, “de gobiernos represores y corruptos”, según afirman analistas chilenos en Montreal.

FELICIDAD Y ESPERANZA POR UN CHILE MÁS JUSTO

Daniela Trinidad, una risueña jovencita con 7 años de haber llegado a Montreal: “Estoy superemocionada, siento que es un día histórico para nuestro país y estoy ilusionada y esperanzada de que por fin Chile va a ser un país más justo”.

“Estamos felices por este día histórico  —afirman Alexander y Natalie, que lindan los 25 años de edad y que tienen 2 años de vivir en Canadá—; de que por fin el pueblo, la gente pueda participar en la política y en las decisiones que va a tomar el país”.

Finalmente, ya de regreso a su hogar, una abuela abraza a su nieto que juguetea con una banderita de Chile: “Lo traje para que comience a apreciar los valores de la libertad y de la democracia…”.


La consulta se llevaría a cabo en la sede del organismo CACI o en el Parc Saint-Roch. Podrán participar 1463 residentes chilenos inscritos en la lista de votantes del consulado de Chile en Montreal


Por Francisco Ortiz Velázquez
Crónica Norte / Communivision Canada

MONTREAL, 21 de octubre de 2020, (CPN News).— Por fin, luego de algunas semanas de negociaciones y de manifestaciones públicas de la comunidad chilena, las autoridades de Quebec dieron su autorización para que, pese a la segunda ola de la pandemia del covid-19 que se vive aquí actualmente, se realicen en esta ciudad bajo las más estrictas medidas sanitarias, las votaciones para el referéndum de Chile del próximo domingo 25 de octubre.

En Canadá viven unos 40,000 chilenos; 12,000 de ellos en Quebec. De este universo, más de 1,400 residentes están inscritos en la lista de votantes del consulado de Chile en Montreal y tendrán la oportunidad de participar en la histórica jornada democrática de este domingo 25, en la que, a través de un plebiscito, los ciudadanos chilenos podrán decidir si están en favor de que se elabore una nueva constitución política o no y, de ser así, de qué manera se realizaría la asamblea constitutiva para redactarla, si integrada por diputados o por ciudadanos elegidos para tal efecto.

De manera extraoficial, Osvaldo Núñez Riquelme, abogado y político chileno-canadiense, primer diputado de origen latinoamericano en ser elegido en el Parlamento de Ottawa y el primer político chileno electo fuera de Chile, dio esta información a Crónica Norte vía telefónica. El jurisprudente sudamericano es quien estuvo principalmente a cargo de las negociaciones con las autoridades de Quebec para lograr esta autorización.

Núñez Riquelme reveló que el anuncio oficial lo haría la noche de este miércoles 21 de octubre, la ministra Chantal Rouleau, responsable de la Región Metropolitna de Montreal del Gobierno de Quebec, de manera virtual, a través de la plataforma Zoom.

El abogado chileno, quien llegó a Quebec como exiliado político en 1974, en plena dictadura del general Augusto Pinochet, reveló que hay dos posibles lugares para llevar a cabo el escrutinio chileno en Montreal: 1) CACI, Centro de Apoyo a Comunidades Inmigrantes, en el 12049 del Boulevard Laurentien, Montreal, H4K-1M8, muy cerca del cruce de la autoruta 117 con la rue de Salaberry, o bien: 2) El centro comunitario de la ciudad de Montreal, Parc Saint-Roch, del distrito de Villeray-Saint-Michel-Parc-Extension, localizado en el 443 de la avenida Ball, H3N-1H7, muy cerca del metro Parc de la línea azul.

Un total de 1463 residentes chilenos en esta ciudad se encuentran inscritos en la lista de votantes del consulado de Chile en Montreal, según datos que el cónsul chileno Felipe Orellana proporcionó el pasado 14 de octubre al diario Journal de Montréal.


Denuncian la corrupción y la represión de Jeanine Añez, presidente interina boliviana. Manifestantes piden a Quebec que permita a comunidad chilena votar en plebiscito de su país


Por Francisco Ortiz Velázquez
Communivision Canadá/Crónica Norte
Imágenes cortesía de Geraldo Vivanco

MONTREAL, (CPN News).— Un total de tres manifestaciones, llamados popularmente “cacerolazos” y que reunieron a cientos de personas de origen latinoamericano, se llevaron a cabo en Montreal este domingo 18 de octubre, en apoyo a los momentos de transición por los que están pasando Bolivia y Chile.

El domingo se celebraron en Bolivia las elecciones para elegir presidente de la nación, vicepresidente, senadores y diputados, a casi un año del golpe de estado que en noviembre de 2019 depuso al ex presidente Evo Morales. Entre los principales candidatos para ocupar la máxima magistratura del país se encontraban Luis Arce, Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho, Cho Hyun Chung y  Feliciano Mamani.

En Montreal, sin embargo, el objetivo de la manifestación fue para denunciar la corrupción y represión que —dijeron los manifestantes— han caracterizado a la presidencia interina de Jeanine Añez, así como la injerencia de Estados Unidos y de Canadá en el proceso electoral boliviano yen el interinato.

Esta manifestación en favor de Bolivia se llevó a cabo frente al consulado de Estados Unidos en Montreal.

“CACEROLAZO” CHILENO



Por otra parte, de la explanada de la Place des Arts de Montreal al Parque Las Américas, del Plateau Mont-Royal, se llevó a cabo un “cacerolazo” o manifestación ruidosa con golpeteo de cacerolas, al conmemorarse un año de lo que, dijeron, es la revolución chilena o el despertar de Chile, una revuelta social que fue reprimida violentamente por el gobierno de ese país en octubre de 2019.

El acto se celebró en total paz y “con responsabilidad y extremando todas las medidas sanitarias exigidas por el gobierno de Quebec”, comentraron los organizadores.

También, la manifestación tuvo como objeto presionar a las autoridades de Quebec para que permitan que los chilenos en Montreal puedan votar el próximo domingo 25, en una jornada democrática histórica en la cual se va a decidir, mediante un plebiscito, si la nación sudamericana desea una nueva Constitución Política, ya que la que actualmente rige a este país, fue “fraudulentamente” impuesta por el dictador Augusto Pinochet en el ya lejano 1980, dijeron los manifestantes.

“Nuestra votación y procesos sociales están siendo enlodados y obstaculizados una vez más —dijeron los organizadores en su convocatoria para este evento—; es de suma importancia hacer presión para que este 25 de octubre podamos ejercer nuestro derecho a voto, no olvidemos que la unión hace la fuerza… ¡El pueblo unido jamás será vencido! La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

En la mañana del pasado martes 13 de octubre, los chilenos en Montreal del grupo “Chilli s’est Réveillé Montreal” / Chile se ha despertado / Montreal, hicieron una petición en línea para “exigir que el gobierno de Quebec respete los derechos de voto de los chilenos en Montreal”.

Andrés Fontecilla, diputado de origen chileno del partido Quebec Solidario, en charla especial con Crónica Norte, dijo que en estos días buscarán que el gobierno de Quebec dé su autorización a fin de que el próximo domingo todos los chilenos inscritos previamente en el padrón electoral, puedan ejercer su derecho al voto, en este trascendente referéndum.

La actual Constitución chilena “le permite a las clases acomodadas, a los grandes grupos de empresarios y a las Fuerzas Armadas, tener un papel tutelar en la democracia chilena, la cual, desde el inicio de la dictadura es una democracia autoritaria que le da una gran presencia a la expresión política de la derecha”, subrayó Andrés Fontecilla.

Por su parte, consultado por Radio Canadá Internacional, Osvaldo Núñez, abogado y político chileno canadiense, quien  fue el primer diputado de origen latinoamericano en ser elegido en el Parlamento de Ottawa y el primer político chileno electo fuera de Chile, indicó que  “ya están en conversaciones con el consulado chileno en la ciudad para proponer nuevos emplazamientos para el voto. Además, pidió al gobierno de Quebec flexibilidad para que este evento pueda realizarse con todas las medidas sanitarias”, según informes de RCI.

Una última manifestación nocturna se llevó a cabo este domingo, con juego de luces, precisamente frente al edificio de RCI, Radio Canadá Internacional, en el 1400 del boulevard René Lévesque Este, a partir de las 8 de la noche.

__________________________________________

Mayor información en los próximos días, aquí en Crónica Norte Canadá.


Miembros de la comunidad cubana y chilena conmemoran 47 años del golpe militar que derrocó a Allende. El bloqueo económico de EU es peor que nunca, denuncia la cónsul de la isla, Mara Bilbao. Realizan Picnic recabar fondos y enviarlo a los indígenas chilenos y al pueblo cubano.


Por Francisco Ortiz Velázquez
Crónica Norte / Communivision Canada

MONTREAL, 15 de septiembre de 2020 (CPN News).— Al conmemorarse 47 años del golpe militar del dictador Augusto Pinochet, que el 11 de septiembre de 1973 derrocó y asesinó al entonces presidente de Chile, Salvador Allende, las comunidades chilena y cubana se unieron en un gesto de solidaridad hacia los más necesitados en sus respectivas naciones.

La comunidad chilena en esta ciudad y el colectivo Place de la Dignité, conformado por muchos exiliados de este país y también por jóvenes descendientes de ellos, ya nacidos aquí, además de inmigrantes cubanos, organizaron un picnic en el Parc du Père-Marquette, en el barrio de Rosemont-La Petite Patrie, en Montreal.

El objetivo fue recabar fondos a fin de enviar recursos económicos a los indígenas mapuche, endémicamente subyugados por el gobierno chileno y por las empresas transnacionales y, por otra parte, para mandar medicinas al pueblo cubano, que sufre por la pandemia del covid-19, todo agravado por el embargo económico que desde hace 61 años mantiene Estados Unidos contra Cuba.

“Este acto es para apoyar los derechos de soberanía, autodeterminación y dignidad de los pueblos mapuche y cubano”, dijeron los organizadores. “Ante los asaltos represivos contra el pueblo mapuche por parte del gobierno chileno y el resurgimiento del bloqueo contra Cuba por parte de la administración (de Donald) Trump, nuestro evento tiene como objetivo recaudar fondos para apoyar a las familias de los presos políticos mapuche así como colaborar en la compra y envío de medicinas al pueblo cubano”.

Durante el evento, que contó con comida tradicional chilena —como las deliciosas empanadas— y tuvo música y baile de protesta, la cónsul de Cuba en Montreal, Mara Bilbao, en entrevista exclusiva para Crónica Norte / Communivision Canada, denunció que el bloqueo económico de Estados Unidos a su país, lejos de haberse levantado es cada vez peor por parte de la administración Trump, pero en estos momentos de necesidad que atraviesa el pueblo cubano debido a la pandemia del Covid-19, este embargo se vuelve intenso.


Reporte completo, en nuestro próxima emisión de UrbanHistorias Canada con Paco Ortiz y en Panorama Crónica Norte.


Habrá una contracción económica de -5.3% que dejará sin empleo a millones de personas. Gobiernos deberán buscar o crear alternativas o someterse a organismos financieros.


Por Rubichelo Monde
Crónica Norte

MONTREAL, 31 mayo 2020.— Según un informe de  la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el terrible efecto que la pandemia dejará en las economías de países latinoamericanos será una contracción regional promedio de -5.3% para 2020. Esto, en otras palabras, significa pobreza y desempleo.

Esta crisis, con una caída de -5.3% del Producto Interno Bruto, será la peor en toda la historia de la región. Y para resaltar la gravedad del asunto la CEPAL menciona que la sola contracción comparable es la que se dio en 1930 con la Gran Depresión con un -5%.

Según el documento de la CEPAL, cinco han sido los factores de esta contracción en esta situación de pandemia que son: 1) reducción de las exportaciones, 2) caída del turismo, 3) Desplome de los precios de productos básicos, 4) Temor a invertir y 5) reducción de las remesas.

Las proyecciones de la CEPAL anticipan un aumento de 3.4 puntos porcentuales en la tasa de desempleo que la ubicarían en 11.5%. Esto significa que este año 37.7 millones de personas pasarán este año a engrosar las filas del desempleo.

Este efecto negativo en el ingreso de los hogares generaría 29 millones de personas en situación de pobreza este año, para ubicar esta cifra en un total de 215 millones de personas en la región. En tanto, la pobreza extrema aumentaría 16 millones de personas.

Para superar la crisis, la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, hace un llamado a la “cooperación y solidaridad internacional” y dice que “los líderes del G-20 ‘deben apoyar’ que las organizaciones multilaterales presten a tasas de interés favorables y alivien de la deuda a los países altamente endeudados, aplazándola o condonándola”.

Además la CEPAL propone que los países de América Latina entreguen un ingreso básico de emergencia que garantice una canasta básica de alimentos y otras necesidades durante seis meses a toda la población en situación de pobreza en 2020, es decir a 215 millones de personas. Esto implicaría un gasto adicional del 2.1 del PIB.

Pero estas últimas son sólo recomendaciones de la CEPAL. Nada obliga a los gobiernos de América Latina a dar este ingreso básico de emergencia ni nada obliga a  las organizaciones multilaterales llámense Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial a que presten a tasas de interés favorables y mucho menos que condonen la deuda a ciertos países.

El futuro lo pintan negro otra vez para América Latina. El resultado dependerá de cada gobierno que deberán escoger en buscar soluciones alternativas que alivien la economía de sus pueblos o someterse a las exigencias de organismos financieros internacionales que hacen del saqueo su modo de vida.

O tal vez la solución venga de la sociedad, una sociedad que piense, actúe y encuentre las salidas que los gobiernos no quieren encontrar.


Vea reporte de la CEPAL:

https://www.cepal.org/es/comunicados/pandemia-covid-19-llevara-la-mayor-contraccion-la-actividad-economica-la-historia-la


Crónica de una mexicana exiliada por el covid en Villeray. Hoy, en este pedacito de norte, sabe que el cariño cura y que las solidaridades frente a la crisis son muchas


Por Rosalinda Hidalgo*

https://janacua300.wixsite.com/tharexikua/post/exiliada-por-covid-en-villeray-cr%C3%B3nica-de-mi-sobrevivencia-en-montreal

*Antropóloga, activista y bailarina mexicana exiliada
por decisión personal en Rosemont, Montreal, Canadá. Desde
hace un año habita en Montreal como parte de una colaboración
con la organización de derechos humanos Comité pour les Droits
Humains en Amérique Latine, con quienes participa en un proyecto
sobre las causas estructurales de la migración
con población centroamericana y de México.


Es mayo de 2020 en la ciudad de Montreal; comienza el calor después de muchos meses de invierno. Disfruto este sol y cielo azul, mientras voy rumbo a la clínica de despistage du covid en Montreal Nord, una zona considerada de altos contagios en la ciudad y en el país.

Montreal ha sido uno de los epicentros del covid en Canadá con casi 50,000 casos y más de 4,000 muertes [2]. Hubo un momento en que tan sólo en la provincia de Quebec la cifra de infectados y muertos era la misma que en todo México. En comparación con la ciudad vecina de Nueva York, los casos son menores y la atención médica, por lo menos para la prueba de detección, ha sido accesible. Sin embargo eso no quita el miedo de que mi salud empeore y la sensación de que no quería morir sin ver a mi hermana y no quería morir en Norteamérica, como muchos mexicanos están muriendo en Nueva York.

Un día después de haber realizado la prueba, nos llamaron para confirmar que teníamos el covid. Inmediatamente avisé a quienes había visto la semana pasada, era una sensación de pena y preocupación. Agradecí ser joven, sana, y no tener enfermedades graves. Pero los síntomas que tenía me hacían ya depender de otros y otras. Inmediatamente pensé en quienes estén enfermos y no reciben ayuda, en todos aquéllos que al igual que yo ignoramos cómo funciona el sistema de salud de este país y desconocemos la lengua. Pensé en quienes tienen que parar de inmediato de trabajar y no cuentan con nada para enfrentar la enfermedad, pobres, enfermos y solos. O sea “los nadie”, como diría Galeano.

A estas alturas el apreciable lector se preguntará cómo me contagié… en casa, en la communate Dandurad, al compartir una cena con mi vecino coloc para evitar ese aislamiento y distanciamiento social que innegablemente sentimos impuesto. Él trabajaba como personal de mantenimiento en un hospital de la ciudad, esa noche me enteré. Él, un hombre sano y fuerte, pero desesperado por la realidad y el encierro, pensaba que el covid sólo era un asunto de viejitos y no le daba a los jóvenes. Aunque reconocía que había muchos muertos y todo el tiempo hablaba de la catástrofe por el covid, él nunca se asumió como un posible transmisor; no supo reconocer los síntomas previos y, por supuesto, en su trabajo ni él ni nadie tenía las garantías de seguridad para hacer frente a la pandemia. En aquel mismo momento yo escribía un artículo sobre las violaciones a los derechos de los trabajadores agrícolas temporales en los campos de Quebec en tiempos de covid.

La enfermedad

No comencé a sentirme mal sino hasta cinco días después del contagio. Días antes sentí molestia al no tener el gusto por la comida y no poder respirar bien. Lo comenté con mi hermana, mi compañero y una amiga, pero negamos de inmediato la posibilidad de que estuviera contagiada, reduciéndolo a un posible resfriado de mayo.

Para el fin de semana los dolores en los pulmones eran fuertes, las caricias me hacían llorar. Yo pensaba que era tensión, pero no. Conforme pasaban las horas se iban manifestando otros síntomas, dolor fuerte en las articulaciones y mucho cansancio. Para ese momento, ya nada me parecía normal, intuía que estaba enferma y mi compañero ya también se sentía mal. Así que el fin de semana que iba a compartir con mi compañero y que  en mi fantasía lo había asociado a noches de alcohol y sexo, en realidad fue de dolor, abstención y cuidado mutuo.

El lunes amanecí con la certeza de que  tenía (la enfermedad, el virus, la COVID-19), así que me preparé para dejar mi casa y hacer unas vacaciones largas a la casa de mi compañero en la cooperativa de vivienda Chez Nous, chez vous. Nos estábamos preparando para nuestro confinamiento dentro de la cuarentena. Nos prohibimos los primeros días de sol y calor que anuncian el tan esperado verano.

Al día siguiente fuimos hacernos la prueba y encontramos el lugar más indicado… en el otro extremo de la ciudad. Así fue mi tour por la zona industrial de Montreal Nord, nos perdimos alrededor de 30 minutos y resta decir que todo el trayecto fue de malestares y tensiones. No encontrábamos la dirección y, entre la parsimonia de mi compañero y mi neurosis, era obvio que estábamos vibrando muy bajo.        

Avisamos a nuestras respectivas familias, amigas y amigos más cercanos para que estuvieran al tanto de nosotros. La madre de mi compañero lloró y mi hermana también, posiblemente en algún momento pasó por sus cabezas nuestro funeral. Pero estoy segura de que para quienes hemos estado enfermos de covid, ese es un escenario posible, las complicaciones y la muerte. Y desafortunadamente es verdad y es ahí donde quiero apuntar en todas esas reflexiones acerca del cuidado que debemos de tener, de la lucha contra el distanciamiento social y los escenarios catastróficos de inmovilización, de militarización, de hambre y de esta desigualdad lacerante que refleja el covid, tanto en los Nortes como en los Sures.

La solidaridad, base para la cura

Al dar aviso, inmediatamente amigas y amigos tanto de Montreal como de México se movilizaron y se conmovieron por nosotros al saber que el covid estaba dentro de nuestra comunidad y de gente a quienes tenemos cariño. Estoy segura que por la cabeza alguno pasó: “la peste ha llegado a casa”.

A diferencia de la noticias donde se ve como son rechazados y discriminados los enfermos por covid, los habitantes de Chez nous, Chez vous, actuaron con solidaridad, pero eso no implica que no tuvieran miedo al contagio. Doy gracias especialmente a Noemí y a cada uno de esos vecinos que aunque aún no conozco, ellos ya me conocen y se solidarizan en la vida cotidiana con nosotros. Sin estas acciones de cuidado y solidaridad es imposible curarse del covid.

Es precisamente de estos hechos que también tenemos que hablar. De la solidaridad que hay aquí en este pedacito de norte que nos ha ayudado a curarnos del covid. Chez nous, Chez vous es para mí  un  pueblito dentro del barrio de Villeray en la gran ciudad de Montreal. Por pueblito no lo digo como algo despectivo sino todo lo contrario; con ese valor de ser y formar parte de una comunidad, en otras palabras donde “mi barrio me respalda”. Es una cooperativa de habitación con 40 departamentos  o sea alrededor de 20 familias, que a diferencia de otras que hay en la ciudad de Montreal, aquí ellos hacen todo a través del trabajo voluntario;  desde la administración hasta la limpieza de los espacios comunes. Conocer esta experiencia me hizo recordar el funcionamiento de la Escola Nacional Florestan Fernandez del MST en Brasil, quienes también cada grupo  o turma se encarga del trabajo de mantenimiento.

Las sopas, despensa y por supuesto hasta las chelas que los vecinos nos han traído han ayudado a nuestra recuperación —me siento como una exiliada en Villeray.—Yo, quien antes de esta experiencia veía con escepticismo la solidaridad en estos países. Y es que frente a un colonialismo histórico del norte al sur, muchas veces asociamos a las sociedades del norte a lo frío, distante, e individualista además del racismo y clasicismo que también existen en Canadá. Sin embargo, vivir la enfermedad fuera el gueto latino me dio una lección: No se puede homogenizar al norte. Si bien hay racismo e individualismo, Chez nous nos muestra que las formas en que surgen las solidaridades frente a la crisis son muchas, pero todas ellas se basan en lazos y organizaciones sociales sólidas, respaldadas por el trabajo comunitario. Orgullosamente estoy en el Sur del (N)norte. Ahora ya se sabe que en este pueblito, esta curándose una mexicana infectada por covid y no creo que haya habido oposición. Eso sí, las reglas son claras y firmes: no podemos salir ni para asomar las narices.

Las llamadas de amigas y amigos, sus consejos, el monitoreo y los regalos que nos hicieron llegar, nos daban tranquilidad y ánimo.

La recuperación

Vivir el confinamiento es difícil, pero vivirlo enferma es aún más difícil. Aun y al sabernos apoyados, estábamos obligadas a pasar el umbral de la enfermedad. Eso significó padecer los malestares: la incomodidad de dormir mal, la desorientación, el cansancio profundo, el dolor en el cuerpo (principalmente en las articulaciones), la atención oportuna a las crisis de tos con sangre, etc. Nos dio miedo que el covid escalara. Esta enfermedad no es como una gripe normal, se vive como una montaña rusa, hay momentos en los que te encuentras bien que hasta dan ganas de bailar y en otros crees que hay que ir al hospital inmediatamente. Afortunadamente ninguno de los dos, nos hemos puesto tan mal para recurrir a la hospitalización.

Los primeros días de la enfermedad sentí que una especie de sombra negra recorría todos los órganos de mi cuerpo. A la semana nos dimos cuenta que habíamos perdimos masa muscular y,  aunque muchas veces no teníamos hambre, nos obligábamos a comer sano, muchos tés con jengibre y limpieza en casa. Con mucho amor nos hemos ido recuperando poco a poco. Ya casi serán dos semanas que estamos enfermos, y hasta los gatitos se han puesto malitos. Entonces debemos esperar unos días más. Espero que las secuelas del covid sean solo en la memoria y no en algún órgano de nuestros cuerpos.

Al tiempo de mi recuperación he leído una novela larga que me ha trasladado a la ciudad lejana de Kars en Turquía, también he revisado diferentes artículos y manifiestos, uno que me ha inspirado mucho ha sido el de un grupo de anarquistas en Chile. Por supuesto he revisado la obra clásica del existencialismo, La Peste de Camus, quien invita “a la idea de la solidaridad y la capacidad de resistencia humana frente a la tragedia de vivir”. Escribir esta crónica ha sido también parte de mi terapia para la recuperación y memoria en este lugar, en esta etapa de mi vida y para compartirla con quienes se han solidarizado con nosotras.

El miedo al salir al mundo y las
posibilidades de la nueva normalidad

El sol, el calor y los cielos azules los puedo ver desde este balcón en Villeray. Veo cómo los vecinos toman su cena y cómo entre balcones conviven entre ellos. Vi cómo el manzano de un día a otro comenzó a florecer; he aprendido a reconocer como las ardillas se llaman para aparearse, he disfrutado los tonos de los atardeceres y en general, cómo se manifiesta la vida después de un largo invierno, todo desde un (pequeño) balcón.

Me he atemorizado en pensar cómo es que será la salida del confinamiento cuando aun hay contagios masivos, cuando la gente sigue muriendo sola y sin atención. Me preocupa pensar el regresar a mi país y no reconocerlo. Cómo ha cambiado tanto el mundo en un año! Y sin embargo la vida se manifiesta.   

La enfermedad, la muerte, la crisis, el aislamiento y la soledad nos llevan a reflexionar sobre el sentido de la vida y sobre las apuestas a “las nuevas normalidades que queremos”, las solidaridades que  tenemos que resaltar para la base de nuestra supervivencia. La solidaridad y el trabajo mutuo serán cada vez más una práctica desde la vida cotidiana para quienes no tenemos nada, un principio fundamental para vivir.

Dar cuenta de que el temor, el egoísmo y el acuartelamiento individualista de muchas familias, así como el aislamiento hasta de nosotras  mismas, terminará matándonos y/o volviéndonos más locos, enfermando más nuestras sociedades. El recrudecimiento de la violencia de género sigue costando vidas en México, tan solo en la cuarentena han habido más de 300 muertes de mujeres, niñas y niños a causa de violencia doméstica. En Montreal y en Canadá también la violencia y la enfermedad mental se ha disparado. Tan solo unos ejemplos: En otra cooperativa en Villeray, hubo un asesinato de una niña dentro de su propia casa a cargo de su madre. En otra calle cercana un chico de 18 años se disparó. Y un vecino desesperado de sí mismo infringió la ley para ser detenido por la policía y ser atendido en el hospital. En abril no se puede olvidar la terrible matanza en un pueblo de Nueva Escocia a cargo de un dentista adinerado, que al ser dejado por su esposa asesinó a más de 18 personas, esta ha sido considerada la segunda peor  matanza en Canadá en los últimos 30 años.

La locura, la desesperación, el absurdo también vienen con la crisis: la falta de papel de baño era real, así como la inexistencia de harina, mantequilla y carne en los supermercados, todo era parte de ese escenario indignante que no lográbamos comprender a principios del confinamiento. De la misma manera, el racismo institucional se legitimaba y aprovechaba a colocar a “cada uno en su lugar” las mujeres afrodescendientes  o latinas, a la labor del cuidado de personas enfermas, mientras que a las trabajadoras agrícolas extranjeras se les habría la puerta para que continuaran realizando la labor que desde hace más de cuatro décadas vienen realizando sin siquiera garantizar sus derechos. Todas esas cosas también debemos de combatir. Al tiempo de intentar sobrevivir a una crisis económica que cada vez exacerba más las desigualdades, tanto en el Norte como en el Sur.

No puedo dejar de sentir la preocupación por los distintos escenarios por los que está atravesando mi país frente al covid, por ejemplo: la incredulidad y valemadrismo que persiste aún en las personas acerca del covid, el comercio ambulante prohibido mientras que los Wall Marts están llenos, la crisis económica y las formas en cómo se vive, así como la oportunidad del crimen organizado para aprovecharse de esto al momento de repartir de manera cínica despensas a las familias a quienes les han arrebatado a sus familiares, etc. Saber que los picos del contagio están cada vez más presentes en poblaciones indígenas significan muerte por desigualdad a poblaciones que ya estaban excluidas, etc. Pensar en cientos de albergues cerrados para la población migrante, en lo catastrófico que esto significa para muchas personas. Los limbos sociales también están cerrados, sin tener posibilidad de reapertura. De manera más trivial me es  inimaginable pensar que  este viernes por la tarde las cantinas en la Ciudad de México estarán cerradas, pero más me duele saber que mi tío que está enfermo de cáncer pulmonar la pasa mal y no poderlo ayudar en este momento.

Eso y más hace atrincherarme en esta casa, en el balcón de mil colores, en los brazos del amante que cariñosamente me detiene en este mundo y sin embargo, esto no puede seguir siendo posible. Pero mientras tanto abrazo cariñosamente a los gatos, preparo la comida con amor, y trato de hacer  reordenamiento de este espacio para disfrutar el verano y la vida en común.

El fin de cuarentena en Villeray… mi realidad

El gobierno de Quebec al saber que hay un caso positivo da 15 días de encierro obligado; de ser violado este encierro, puedes ser sancionado con 1500 dólares de multa. A principios de la próxima semana cumpliremos ese plazo y espero que ya estemos sanos y libres de covid. No estoy segura si seremos parte de los casos de inmunización a la enfermedad, pero sí doy por hecho que tendremos anticuerpos frente a posibles exposiciones a futuros contagios de covid. Todo lo anterior me hará de nueva cuenta una sobreviviente. En otras palabras,  pondré otra raya al tigre.  

¿Qué me deja esta experiencia? En principio, los aprendizajes de solidaridad que debemos de reconocer  en nuestros contextos inmediatos. La narrativa hegemónica frente al covid, nos quiere ver atemorizados, fragmentados, tratando de encontrar soluciones individuales a un problema social como algo  individual. Los sobrevivientes sabemos que eso es imposible, porque la base de nuestra supervivencia depende de los otros y del cuidado que estamos dispuestas y dispuestos a hacer para quienes nos necesitan. Así que quienes tienen el temor de vivir solos esta enfermedad, les digo que primeramente debemos de romper la estructura del individualismo, porque en estas circunstancias la idea de la meritocracia no sirve, ya que ante la enfermedad y el encierro todos dependemos de los otros. Y recordar que siempre hay alguien dispuesto a ayudarnos, basta con tener la humildad para solicitarlo.   

El covid es esta gran sombra negra que al igual que pasa por todos nuestros órganos, también pasa por todos los tejidos sociales. ¿De qué manera queremos sobrevivir o morir, cómo y con quiénes? La realidad mundial se ha transformado radicalmente para todos. A los pobres los ha golpeado al punto de la muerte. Cuidarnos entre los Nadies es lo que tenemos. Mucha gente ha muerto sola y aislada, sin tener siquiera un modesto funeral, estoy segura que a nadie nos gustaría morir así, porque es importante apostarle a la certeza de vivir y morir acompañados como un ejemplo de compasión y de saber que, pese a cualquier circunstancia, no nos quedaremos como un cuerpo abandonado y pestilente, en una fosa común o estacionado en alguna morgue ambulante, porque los muertos son tantos que no hay ni siquiera espacio para ellos. Saber que tenemos derecho a la tristeza y a llorar a nuestros muertos.

Las experiencias de solidaridad que ahora se manifiestan son producto de acciones previas: los bancos de alimentos que hay en el norte, las ollas comunes que se están dando en el sur, los resguardos comunitarios por la defensa de los territorios, los cuestionamientos al patriarcado, la economía emergente de trueque y hasta los llamados de los vecinos para saber si estemos bien, son y serán las practicas de las nuevas normalidades, donde la defensa de la vida se ponga ante todo como el centro de nuestra inspiración del agradecimiento diario a la vida misma.

Pronto será mi cumpleaños, posiblemente lo celebraremos en el balcón, bajo los colores del sunset. Beberemos un vino y haremos una celebración sencilla con un gâteau aux carottes que tanto me gusta.  Posiblemente tenga un fin de semana romántico y mi fantasía de noche viernes de alcohol y sexo se hará realidad, aunque no tengo tantas expectativas. Después de esto regresaré para casa para hacer una pequeña mudanza. Mi nueva normalidad será como la de muchos otros, de supervivencia en el cotidiano, en un escenario y con una temperatura distinta a como cuando deje la casa, el largo invierno es ya una metáfora del pasado inmediato. Estoy fuerte y acompañada para recibir las olas de realidades que al igual que las sombras del covid me tocarán, y sin embargo no me espantarán, porque estoy preparada para la supervivencia aquí y allá.  

Bienvenido sea el verano y todas las flores que nos recuerdan la belleza de vivir.

Villeray, Montreal. 22 de mayo de 2020.  


[1]  Para el 24 de mayo la cifra oficial para la provincia de Quebec , era de 48mil casos confirmados y casi 4000 muertes.


Para salir de los gastos provocados por la pandemia países latinos acudieron en masa al FMI, quien exige a cambio las recetas de siempre: reducción de trabajadores, recorte de salarios y más privatizaciones


Rubichelo Monde
Crónica Norte

MONTREAL, 26 mayo 2020.— Recorte presupuestario, reducción de trabajadores, recorte salarial, debilitamiento de las protecciones laborales y la promoción de privatizaciones, seguramente usted ya escuchó alguna vez estas frases. Y sí. Son las recetas que el Fondo Monetario Internacional impone a países que piden un préstamo a esta institución.

Y es que con la pandemia, la figura de este organismo vuelve a despuntar en el horizonte de América Latina. El virus tomó por sorpresa a todos y muchos países tienen que recurrir a la deuda para enfrentar la crisis sanitaria. De nuestro continente, 17 países ya han ido a tocar las puertas del FMI.

En esta coyuntura del COVID-19,  el FMI creó dos programas de ayuda rápida. Una es el Mecanismo de Crédito Rápido, conocido como RFC por sus siglas en inglés, para países de bajos ingresos. La segunda es el Instrumento de Financiamiento Rápido (RFI) que es para todos los miembros del Fondo.

En América Latina 11 países ya obtuvieron préstamos con estos instrumentos de emergencia. Estos países son: Dominica, Granada, Haití, Santa Lucía, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Panamá y Paraguay. 

Otros dos: Honduras y Colombia obtuvieron prestamos regulares para ser utilizados con el mismo fin: enfrentar la pandemia.

Y Argentina, bueno Argentina es un caso especial porque ya tenía una deuda con el FMI y este viernes entró en default, es decir (cesación de pagos) e incumplió con el pago de intereses a acreedores privados.

Pero, porque no, otro préstamo para Argentina del FMI para sufragar los gastos causados por el coronavirus no está mal.

El asunto es el regreso en masa a los brazos del FMI quien autorizó préstamos a 13 países latinoamericanos con la condición de que después de la pandemia deberán repetir las viejas recetas de ajuste al gasto público, es decir, reducción de trabajadores, recorte salarial… etcétera.

La región había logrado liberarse del Fondo durante unos 12 años. De 2005 hasta el 2018 cuando Argentina y Ecuador regresaron al rebaño de la institución financiera.

Para algunos, el Fondo Monetario Internacional podría ser un  salvavidas de América Latina, para otros, un gran error. Depende de  a qué especialista le pregunte. Pero mejor ponga   a los especialistas a un lado y pregúntese a usted mismo qué podría esperar según su propia experiencia. No importa de qué país de América Latina venga usted. Seguro ya fue testigo o víctima de estas recetas.

Aún no sabemos si los préstamos del FMI son un acierto o un error.

Si son un acierto, será algo nuevo en nuestras vidas y veremos crecimiento y prosperidad para todos en nuestra América Latina.

Si son un error, la historia se repetirá de nuevo: crisis, desempleo y pobreza en las clases medidas y bajas, seguida de movilizaciones sociales. Esto último al menos en teoría, porque so pretexto de las medidas sanitarias es posible que ya no permitan manifestaciones en las calles… habrá que buscar nuevas formas de movilización.

Aún no sabemos si fue un acierto o un error. Lo que sí sabemos es que el futuro de las nuevas generaciones ya está hipotecado.


* Estalla la opinión pública y las redes sociales por los casos de Ingrid y Fátima. El presidente López Obrador responsabiliza al modelo neoliberal de las pasadas administraciones. 


José Castillo
Crónica Norte
, especial


MÉXICO, 19 febrero 2020.— Los recientes asesinatos de Ingrid Escamilla, de 25 años; y de la pequeña Fátima, de tan sólo 7, elevó la alerta de feminicidios en México y aumentó el pánico e indignación entre la sociedad.

Ante los hechos, a través de las diferentes redes sociales, se han intensificado las campañas para salvaguardar la integridad y  seguridad de las mujeres. Asimismo, se ha convocado a diferentes manifestaciones para exigir al gobierno del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, acciones y resultados que frenen la crisis de violencia que atraviesa el país.   

Durante su acostumbrada conferencia de prensa que ofrece todas las mañanas el presidente de la república, López Obrador sostuvo su discurso donde responsabiliza de lo ocurrido al modelo neoliberal de las pasadas administraciones y declaró que es más un oportunismo mediático por parte de la clase conservadora y por la mayoría de los medios de comunicación.


Foto: Ehécatl

Durante la conferencia, un grupo de mujeres se manifestó a las afueras de Palacio Nacional, en la capital del país, que con carteles, pintas y consignas exigían mayor seguridad. Ante los cuestionamientos de la prensa a lo que sucedía en ese momento, el presidente López Obrador descalificó el actuar de los manifestantes, dijo que no se puede enfrentar la violencia con más violencia.

“Tenemos que atacar desde el fondo, fortalecer los valores en la sociedad y en la familias mexicanas… nosotros no rompimos ni un vidrio”

De acuerdo con cifras oficiales, la violencia contra las mujeres en México sigue a la alza y ha sido catalogado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), como

el segundo país con más feminicidios en America Latina y el Caribe, tan sólo por abajo de Brasil. 

Los cinco países con más casos registrados son: Brasil, que registra 1206 feminicidios; México con 898 feminicidios; Honduras con 235; El Salvador con 232 y Guatemala con 172.

lunes, marzo 01, 2021 admin Canadá No comments
lunes, febrero 22, 2021 admin Canadá No comments
lunes, febrero 22, 2021 admin Canadá No comments